Soum

– Luis Royo

Os presento a Soum, la amiga de Luz (no le llamaría amiga, pero dejémoslo así), con sus ojos rasgados, con la luna como señal y foco de vida (la luna, ya sabéis, oriente, ahí hay muchas historias aún que contar de la lejana Luna Muerta), con sus varias katanas de hojas extraordinariamente templadas, toda una dedicación en la secta de las 13 Lunas que hay en Tokio, (no se si la conocéis, no es fácil que un varón haya pasado aunque sea unas breves horas en ese lugar, Pío Baroja y Yukio Mishima también conocieron esta secta y sus conexiones con los rituales de las cuevas de Zugarramurdi en Navarra, un día os contaré sobre esta orden femenina tan misteriosa), con su larga coleta negra, con…

Por otro lado estoy realmente cansado, ¿qué puedo contar de Soun en una noche como esta?. En algunos momentos uno recibiría de buen grado la figura femenina deseable y angustiosa de la muerte con su guadaña, no es nuevo, tantas veces la he deseado conocer. Tengo una defensa pueril ante esto que igual está bien comentarla por si alguno estáis en mi momento, pienso en todo el año siguiente que me espera y me digo: al menos uno de esos 365 será un día mágico, aunque sea solo uno, habrá merecido la pena esperarlo porque será un sueño palpable. Será un sueño de luz. Luz. Un día también tengo que hablar mas de Luz. ¿Sabéis que Luz en vez de hablar, algunas veces solo gruñe? mejor dicho emite un sonido parecido al de las lechuzas. ¿Sabéis que hay lechuzas en la guarida de Luz? En el mismo New York… que ciudades mas extrañas nos esperan.

Cuando he hablado de noches como ésta, mi medico dice: ¿Y que piensas de eso?, ¿por qué crees tú que lo ves así?, cuéntame mas sobre el tema, intenta desarrollármelo. Y le miro, pobre… Estas noches uno se pasea por el cerebro y ¡cuantos pasillos!, pero si no terminan nunca… y todos llenos de puertas, ¡cuantas puertas! Imposible en una corta vida el abrir la milésima parte de todas esas puertas, y además algunas de las que abres dan miedo de verdad, que cosas llevamos a cuestas sin darnos casi cuenta, ¿de donde coño han salido tantas miradas monstruosas y cómo se han alojado aquí dentro?. Le miro y me pregunto ¿este pobre tendrá tiempo para pasear por sus pasillos? ¿tendrá tiempo para abrir sus propias puertas?. El americano estaba en una de esas habitaciones hace años, aunque quizás mejor no haberlo conocido, es un egoísta ahí donde lo veis, siempre con su puto mundo de 2038, es lo único que le importa. Estos días, el Manchas se que ha paseado también por alguno de sus pasillos, por uno enriquecedor, porque su mirada chispea frente a su obra, y estoy convencido que el sombreros también ha abierto alguna puerta que ha cargado sus energías. Cuanto hecho de menos esos pasillos y esas puertas dulces que cada vez encuentro con mas dificultad.

Cosas químicas que faltan en nuestro organismo dice el de la bata blanca. Se puede conseguir químicamente la calma, que uno esté mas en armonía con el entorno, se puede conseguir la serenidad… jaja, y eso lo dice cómodamente sentado en un sillón,  ¿ha mirado  por la ventana el mundo de ahí fuera? No quiero esa armonía, no quiero esa serenidad, ¡pero si he venido aquí para marcharme!. Yo quiero seguir abriendo puertas, aunque algunas me acojonen, aunque algunas me doblen y me postren en el suelo. Le miro y no le cuento lo que hay en esas habitaciones que abro, las bestias que encuentro, que abra las suyas si quiere, y si no, que se quede con el  culo bien sentado sobre su armonía y su serenidad, que se quede con su química.

La única serenidad que si que envidio es, esa del que de joven se sienta en una piedra y mira el horizonte, pasan los años y sigue sentado sobre la misma piedra, le crece la barba, envejece y mira el horizonte desde la misma piedra, nunca ha vuelto la cara y su mirada sigue fija en el horizonte, lo envidio . Cuánto tiempo habrá tenido él para pasear por esos pasillos infinitos. Cuantas puertas abra podido abrir.

Decía que Soum tiene los ojos rasgados, es ágil y despierta como una ardilla… bueno, dejemos que Soum venga otra noche con nosotros.

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  • Es realmente escalofriante lo que uno puede ver si vuelve los ojos hacia atrás e indaga en su propio cerebro. En todas las mentes vivientes se esconden monstruos y fantasías, en todas, estamos todos locos y todos somos perturbados. Es sólo que en algunos, ese mundo febril de entrañas se flitra hacia el exterior, nos roba el sueño, nos levanta del letargo y nos pone a funcionar en un mundo paraleo, unos teneis la suerte y capacidad de expresarlo a través del pincel, otros sólo podemos buscar a quellos que manejais tan sublimemente dicha herramienta, cuya sangre derramada penetra en nuestros ojos y nos permite soñar con ellos abiertos. Y en otros nunca se llega a manifestar esa locura tan maravillosa, simplemente viven con miedo a parecer inestables, optan por no escuchar a su fantástica lujuria interior_